APROPÓSITO DEL DÍA DEL ABOGADO Y HUÁNUCO
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| Revista del ICAH |
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| Luis Germán Rivera Tamayo |
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| Revista del ICAH |
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| Luis Germán Rivera Tamayo |
La pantomima del congreso constituyente democrático
(CCD), convocado luego del autogolpe del 5 de abril de 1992, no fue más que una
farsa. El partido de los golpistas
obtuvo mayoría absoluta, tenían 44 escaños de los 80 que conformaba el
malhadado CCD, es más, salvo el PPC la mayoría de los partidos políticos se
abstuvieron de participar y no ser comparsa de los usurpadores del poder. Razón
por la cual, el diario Correo en su columna de opinión (01.03.2010), en los
pecados de Fujimori, plantea la interrogante ¿Por qué la clase política actual
lo mantiene en vigencia, conociendo que es fruto de una dictadura, oscura,
corrupta y mafiosa, que nos impone un modelo económico neoliberal, que es el germen
de la pobreza, desempleo y corrupción?. ![]() |
| 1er. Presiente del Congreso Constituyente |
Don Ricardo E. Florez llega a
radicar a Huánuco por el año de 1940, habiendo estudiado en la Escuela de
Bellas Artes (ENBA) de Lima y teniendo como docentes a Teófilo Castillo y
Daniel Hernández, quienes le formaron en la técnica paisajista. En el año de
1932 es nombrado docente en la Escuela de Bellas Artes y focaliza su atención
en el paisajismo, usando la técnica del impresionismo y luego terminar
practicando en sentido estricto el puntillismo. En esa búsqueda del paisaje que
reverbere su arte llega a Huánuco y se asienta en Tomayquichua.
Don José Ricardo Estanislao
Ulises Florez Gutierrez de Quintanilla, es el nombre completo de nuestro
celebrado pintor. Entre sus obras más destacadas de pintura podemos
destacar: “Mariacha”, “A las orillas del Huallaga”, “Portada de una
hacienda trujillana”, “Paisajes de Huánuco”, “Carretera de caña”, “Cofradía de
los negritos”, “La tomayquichuina”, “La bordadora”, “Campesina sembrando”, “Un
domingo en el pueblo”, entre otros; su tema especial fueron los paisajes
andinos y los personajes locales. Su primera exposición lo realiza en Lima el
año 1917, en una muestra colectiva en la Casa Bardales, luego lo lleva al
exterior, recurriendo Los Ángeles y Nueva York (E.E.U.U.), Sevilla (España) y
Viña del Mar (Chile).
En esta bella pasión del arte
por la pintura, nuestro maestro, más conocido como Ricardo E. Flórez Gutiérrez
dejó buena escuela en Huánuco y una bella oportunidad de ilusión e incursión de
los jóvenes en este oficio; en su homenaje se fundó en Huánuco “la
Asociación de Artistas Plásticos Ricardo Flórez” y en Tomayquichua, el
Colegio secundario lleva su nombre, ambas instituciones con mucho activismo en
el arte cultural. Nuestro personaje llegó a Huánuco para quedarse y brillar en
su firmamento, él manifiesta en cartas que cursaba con el también artista
Felipe Cossío del Pomar sobre su venida a Huánuco: “Por esa época
murieron mis padres y yo pensé que (…) que no teniendo nada que me uniera a
Lima y que en ella faltaba paisaje y sobraban las camarillas, la politiquería y
la humedad, era más cuerdo retirarme a esta tierra bendita de Dios, que ya
conocía desde varios años antes”.
Nuestro afamado pintor Ricardo
E. Flórez, no solo fue fino en el arte, también incursionó en la poesía, la
fotografía, el cuento y llegó a ser alcalde de la provincia de Ambo (1945),
todo un personaje de Huánuco del siglo XX. Nace en Lima, el 07 de mayo de 1893,
hijo de don Ricardo Lorenzo Flórez Gavino y doña María del Carmen Gutiérrez de
Quintanilla Flores; se casó con María Velásquez, teniendo 5 hijos: Teresa,
Alejandro, Isabel, Enrique y María del Carmen. Fallece en Tomayquichua (Ambo),
el 20 de octubre de 1983, a los 90 años de edad.
Hay mucho que decir en la
semblanza de nuestro personaje. El escritor Enrique López Albújar
escribió “El Hechizo de Tomayquichua” tomándolo como
referencia y don Ricardo E. Florez en carta a Felipe Cossío del Pomar se
expresa al respecto: “no tiene, pues el sabor de lo vivido, ni sus
personajes secundarios hablan como tomayquichuinos sino como piuranos; es, por
consiguiente, una obra falsa de cabo a rabo. Ni siquiera el titulo guarda
relación con el desarrollo de la novela”. Fuerte el maestro Flórez,
sentencia a la obra de López Albújar como “un engendro de una atroz
huachafería literaria”.
Por: Isaac Laurencio Boza
Publicado en semanario Avance