sábado, 30 de enero de 2016

LAS HERENCIAS MISERABLES

En los 78 años de la FAJ
LAS HERENCIAS MISERABLES
Refirió Haya, en palabras premonitorias: “Los hombres de ahora en el Partido llevamos sobre nuestros hombros la carga de muchas herencias miserables de las que nosotros estamos tratando de sacudirnos; y de las que ustedes, muchachos apristas, deben sentirse completamente libres”. 
La Federación Aprista Juvenil (FAJ), baluarte y enseña del Partido Aprista, se funda en Lima, el 07 de enero de 1934 en la calle de Pobres, hoy la cuadra 10 del jirón Lampa; su antecesor directo es el SEA (Sindicato de Estudiantes Apristas) y es el embrión de la Juventud Aprista Peruana (JAP). El inspirador fue Haya de la Torre, el auspiciador Ramiro Priale y uno de los principales impulsores el joven Humberto Silva Solís. A decir de Percy Murillo, “Haya de la Torre insistía ante los jóvenes fajistas con una frase de profunda intención filosófica: ‘Para que el hombre haga la revolución tiene primero que revolucionarse a sí mismo”.
Esta fecunda organización que movilizo a miles de adolescentes, inicia su acto inaugural, con la alocución de Haya de la Torre, Ramiro Priale, Luis Alberto Sánchez, Pedro Jiménez, Susana Medrano y el “Canillita” Palomino. Luego de la intervención de la joven y magnifica oradora Susana Medrano, intervino Haya de la Torre manifestando: “Que era uno de los días más felices de su vida, al constatar que el Aprismo había entrado en la conciencia de la juventud. Y que el aprista, a pesar de todos los obstáculos, de todas las dificultades, de todos los dolores, va cumpliendo su obra, va realizando su destino, va abriendo su ruta, sin que nada ni nadie logre impedirlo. Dijo que era la juventud la que iba a realizar la obra que tantos habían soñado, que tantos habían avizorado y que tantos habían esperado, sin poder realizarla por falta de ímpetu, por falta de resolución, por falta de heroísmo, en suma, por falta de juventud”.
Refirió también, palabras premonitorias que se demandan a las generaciones de hoy, mantener viva la fe en la justicia social, luchando contra los nuevos flagelos que carcomen la sociedad y el sistema democrático, al señalar: “Nosotros los hombres de ahora en el Partido llevamos sobre nuestros hombros la carga de muchas herencias miserables de las que nosotros estamos tratando de sacudirnos; y de las que ustedes, muchachos apristas, deben sentirse completamente libres”; esto implica, reajustar la política, desterrando la corrupción y devolviendo su férrea ética. Asimismo, señaló: “Para ustedes, muchachos del Partido, la tarea es menos difícil que para nosotros, los que ya pronto seremos viejos. Ustedes encuentran el camino abierto y lo que interesa es que lo cuiden, que lo mejoren, que lo limpien y lo conviertan en una hermosa pista por donde se pueda avanzar sin tener que estar arrojando piedras a los lados”.
La célula directriz elaboró el “Código fajista” que consta de 48 artículos, divididos en 6 partes, bajo el lema incaico Ama sua, ama llulla, ama kella (No robes, no mientas, no seas perezoso). Su primer Secretario General fue Armando Villanueva del Campo, legendario luchador social y patriarca vivo del partido, quien señala a la FAJ como: “Escuela de preparación integral para la vida, la FAJ tuvo características singularmente pedagógicas. El personalismo, el individualismo males que todavía aquejan al Perú, fueron combatidos bajo el lema: ‘nada por mí, todo por una nueva sociedad justa y libre’ apotegma de la federación”.
                Eran tiempos de incertidumbre y de gran tensión, en noviembre del mismo año el general Benavides dicta la orden de captura de los dirigentes de todo el país, llenando las cárceles con miles de apristas. La juventud asumió el vigoroso rol de servir al partido y a la causa de un nuevo Perú; el primer Secretario General de la FAJ cae preso y enviado a la Isla El Frontón, lo sustituyen en la clandestinidad Humberto Silva Solís, Nicanor Mujica, Manuel Cerna Valdivia; sus mejores cuadros se consumieron en la acción, terminando presos, desterrados y muertos.   
Manuel Seoane, en un artículo escrito en 1955, señalaba: “Siempre en Perú, para vaticinar el futuro, no hubo mejor barómetro que la opinión de la juventud.

domingo, 30 de agosto de 2015

KOTOSH Y JAVIER PULGAR VIDAL

KOTOSH Y JAVIER PULGAR VIDAL (*)

La confrontación pública de nuestras autoridades, por la decisión del Alcalde de “reubicar los prostíbulos a la zona adyacente al complejo arqueológico de Kotosh”, nos lleva a reflexionar y valorar hechos trascendentes de nuestra historia regional. Aquilatando el espacio y tiempo transcurrido, corresponde develar la ligazón del Dr. Javier Pulgar Vidal con este santuario de la humanidad, considerado el centro de civilización más importante de la cultura andina.

La trascendencia de Kotosh es innegable, pero el papel de su artífice es ignorado por la historia oficial. Espulgando estudios y testimonios, hallamos el vínculo del Dr. Pulgar Vidal con su ubicación y conocimiento. Su afán en el quehacer humano, surge desde sus primeros años universitarios, cuando conforma la “Oficina de Orientaciones”, con el fin de guiar y reclutar estudiantes para la Universidad Católica del Perú; en 1932 le nombran profesor Auxiliar de Filosofía de la Religión, al año siguiente Auxiliar de la cátedra de Geografía. La incorporación a la plana académica, fue a pedido expreso del rector y los profesores.

En 1934 con ánimos de explorador, “recorre el valle de Huánuco, encontrando al oeste de la ciudad, en la margen derecha del rio Higueras (Mito), montículos de piedras y restos de cerámica”; había descubierto las ruinas de kotosh. Describió los pormenores del hallazgo y recogió cuatro kilos de material arqueológico, que fueron llevados a Lima y entregados al Dr. Julio C. Tello; luego de analizar las muestras, el sabio mostro gran interés y programaron viajar a Huánuco. Llegaron en mayo de 1935, recorrieron diversas zonas arqueológicas, estudiando el pasado y recibiendo enseñanzas, del quien el Dr. Javier Pulgar Vidal consideró su maestro.

Irrumpen su fructífera actividad científica y académica, cuando por razones políticas sale exiliado a Colombia en 1948. La sapiencia del Dr. Pulgar Vidal, permite rápida identificación y reconocimiento del pueblo colombiano, pero su preocupación por el Perú y cariño a su tierra siguen latente. En 1954 se desarrollaba en Brasil, el “Congreso Interamericano de Arqueología de San Paulo”, para el que prepara y remite su ponencia “Los 21 Cotosh o Cotos”; la condición de asilado impedía su presencia física. El evento es trascendente, porque avivo el interés de los japoneses ahí presentes, para que años más tarde vinieran a realizar las exploraciones, auspiciados por la Universidad de Tokio.

La relación kotosh-Pulga Vidal y la cultura autóctona es perenne, sin él (Javier Pulgar Vidal) no recordaríamos a Tello ni la llegada de los japoneses. Orientó desde su cátedra de Geografía y Arqueología en la Universidad Católica, luego en la Universidad Mayor de San Marcos, al estudio y la investigación de nuestro patrimonio cultural. Nos resulta extraño, la elocuente omisión de su nombre en el “Museo de Sitio de Kotosh”, que a diario visitan personas de diversas edades y nacionalidades y no resaltamos la labor de este huanuqueño; como diría un gran político y compañero de Javier refiriéndose a Túpac Amaru: “Es preferible ver olvidado su nombre ahora –que ya resurgirá un día como bandera iluminada de rebelión- a ver honrado en épocas como ésta”. El Dr. Javier Samuel Pulgar Vidal, es el maestro que descubrió el Perú.

Entorno a la disputa generado estos días en defensa de Kotosh, se evidencia falta de conciencia de la población y la distinta valoración de cultura; nuestras autoridades es el reflejo de esa realidad. No podemos construir identidad si desconocemos la historia, ahí el problema y la causa de la crisis. Las decisiones autoritarias siempre terminan mal, degeneran la sociedad y retrasan el desarrollo; no es lo mismo cultura y moda, espectáculo. Superemos ya, el lastre de la década del noventa, con quebrantamiento de normas, predominio de la ideología combi, cultura chicha. Eduquemos a la población en cultura y valores democráticos y el pasado milenario será motivo de orgullo y unión de todos.

Por: Isaac Laurencio Boza

Publicado en el diario Ahora

(*). Escrito en razón a la expedición de la Ordenanza N° 03-2012-MPHCO por el alcalde Jesús “Koko” Giles.

sábado, 8 de noviembre de 2014

MEMORIAL DE HUANUCO

MEMORIAL DE HUANUCO

En la vida de los hombres y la historia de los pueblos, hay iconos en los proceso de su formación, así como el nacimiento de un ser, los pueblos han descubierto en sus vicisitudes, el momento histórico de su parto. En Huánuco, han relevado el momento de su fundación española, hecho un 15 de agosto de 1539 por el capitán Gómez de Alvarado y Contreras, y que hoy, 475 años después, clama la historia su rencuentro, a vivificar su espíritu y encontrar la senda de su destino.  

La historia nos confronta, ¿Cuál es nuestra real identidad?. A decir de Juan Ponce Vidal, “Huánuco es la capital de la historia del Perú” y la afirmación del maestro, nos retrotrae la figura del Hombre de Lauricocha, el enigma de Kotosh, la majestuosidad de Wanuko Marka, solo por citar algunos vestigios. En cuanto a los símbolos que algunos exhiben con fruición, tenemos un difuso significado de la bandera, igual que la patentidad del escudo, ¿Pillco es el nombre de un ave o una planta que abundaba en este valle?.

La afición a las celebraciones de nuestras autoridades es tragicómico, ahora mas con la campaña electoral, exhalan su patriotismo, el amor al no sé qué. Doble festejo vimos los últimos años, competencia de celebración entre gobierno regional y municipal, sus ferias y fiestas chicha priman, la revalorización de nuestro pasado quedan, en trago y diversión apuestan su “futuro político”. Celebración por celebración, celebramos la Revolución huanuqueña de 1812 y nos preparamos para el bicentenario de nuestra independencia, también la fundación española de Huánuco, ¿Qué pensaría nuestro guerrero Illathupa?.

Huánuco es más, preferido por la providencia, cuenta con 6 de las 8 regiones naturales que propician la diversificación en la producción, ahí está su flora y fauna, en espera la mano generosa del hombre. En su exuberante geografía existen ingentes recursos, resaltando el hídrico que, como ningún otro, contamos con 3 cuencas, el Huallaga, Marañón y Pachitea. Acaso no es para enorgullecerse y con justa razón, es considerado ciudad de la primavera y del mejor clima del mundo.

En prospectiva hay nuevos retos que afrontar, pongamos mas luces en el camino. Ayer nos separaba la precaria vialidad y comunicación, hoy es más trágico, hay descomunión con las autoridades, extraños al sentimiento de la población. Encontrar la senda, bajo la inspiración de precursora, del ilustre José Varallanos, el magnánimo Carlos Showing Ferrari, el sabio Pulgar Vidal, y porque no Roel Tarazona Padilla, que por desgracia nos dejó, la figura viviente del Padre Oswaldo Rodríguez Martínez y tantos otros que amantes de su pueblo.    

ISAAC LAURENCIO BOZA

sábado, 29 de octubre de 2011

Inclusión: un concepto y un proyecto en proceso

Por Javier M. Iguíñiz Echeverría
Profesor del Departamento de Economía de la PUCP

El término “inclusión” en el ámbito de la política social se contrapone al de “exclusión social”. En su origen, europeo, y en términos generales, se trata de una exclusión respecto de las actividades normales de la sociedad. La política social debe incluir, integrar o reintegrar a quienes no participan en ellas. Hoy el concepto adquiere nuevas connotaciones, especialmente en países subdesarrollados. Recojamos del libro Defining Poverty in the Developing World, editado por la Prof. Stewart y otras, algunos aspectos de esta propuesta para ver la problemática social.

Un origen europeo

La primera utilización de “exclusión social” parece ser la de Lenoir en 1974 y adquiere importancia porque se enfrenta a las dificultades por las que pasa el sistema de bienestar europeo y a la insuficiencia y precariedad del empleo, generalmente asociadas a las reformas neoliberales y a la globalización.

La exclusión se ha definido en documentos oficiales europeos “en relación con los derechos sociales de los ciudadanos... a ciertos niveles básicos de vida y a la participación en las principales oportunidades sociales y ocupacionales de la sociedad.”

La exclusión lo es, pues, respecto a actividades y estándares considerados valiosos y normales. Los excluidos en esta perspectiva son minorías.

¿Qué aportó?

Hay muchos enfoques sobre la pobreza en los países. ¿Qué aportó el enfoque de la exclusión? En primer lugar, concibe la pobreza en términos más amplios que el poder adquisitivo de las familias. En esto se parece a varios otros.

En segundo lugar, en vez de enfocar el problema en términos individuales o de hogares aislados se interesa en las relaciones sociales de las que está excluida la gente. Ser excluido de esas relaciones es lo que genera carencias y vulnerabilidad en rubros como alimentación, salud, etc.

Esto ya sugiere un tercer punto, y es que las personas o grupos son incluidos o excluidos de una sociedad particular. Podrían no serlo en otra con distintos valores y estándares. En cuarto lugar, sin descuidar los resultados, el mayor interés está en los procesos que explican esas carencias.

El énfasis en los procesos proviene de que el enfoque de la exclusión social polemiza con el enfoque monetario, en cuanto este se suele concentrar en elevar el nivel de ingresos de grupos específicos, focalizados, sin interesarse mucho en los mecanismos y relaciones sociales que ‘dieron lugar a’ y reproducen la pobreza. Para el enfoque monetario actual gran parte de la responsabilidad reside en las carencias materiales y morales de los propios pobres, no del lugar que ocupan en la sociedad.

En países subdesarrollados

Se puede entender entonces que en países subdesarrollados resulta problemático concebir la exclusión social a la manera europea. Para empezar, los excluidos del sistema de bienestar y del empleo adecuado no son minorías. Las familias minoritarias actualmente incluidas en lo que hay de “sistema de bienestar” son muy pocas y no pueden cargar con todo el costo de la inclusión.

De ahí la importancia para ese fin de las rentas provenientes de la explotación de los recursos naturales. Pero, además, se proponen a menudo otros criterios para establecer en qué y a quiénes se incluye. En países con alta incidencia de pobreza estarían socialmente excluidos, por ejemplo, quienes no alcancen desempeños mínimos relativos a la salud, nutrición y educación.

Este enfoque converge así con el de las “capacidades” o el de “necesidades básicas” o el de “derechos”. Los que excluyen serían, entre otros, los que pagan bajos salarios, capturan grandes beneficios de la intermediación comercial y financiera, impiden la entrada de nuevos competidores, evaden el pago de impuestos o desvían el gasto público a fines menos urgentes.

Miradas al Perú desde la exclusión

El enfoque no es nuevo entre nosotros. En 1996, Figueroa, Altamirano y Sulmont publicaron un libro, Exclusión social y desigualdad en el Perú (Lima: OIT). Para ellos: “El concepto de exclusión social se refiere a la acción y efecto de impedir la participación de ciertos grupos sociales en aspectos considerados como valiosos de la vida colectiva”. Y añadían: “La exclusión social es el reverso de la integración social”.

En ese libro se concentran en la relación entre exclusión y desigualdad. Para los autores, convenía añadir a la exclusión económica (del mercado de trabajo, de crédito y de seguros) y política (derechos de propiedad o salud, educación y justicia) la exclusión cultural (manejo del idioma, alfabetismo y escolaridad, adhesión a ciertos valores, discriminaciones). La población en el Ande y en la Amazonía estaba masivamente excluida según los tres criterios simultáneamente.

Hacia adelante

Hay hoy en el mundo un gran miedo a institucionalizar lo que favorece a los pobres asalariados, independientes, ciudadanos en general. La inclusión generará resistencia porque, para que haya sitio digno para todos en el Perú, debe transformar tanto la parte incluida como la excluida de la sociedad, así como sus relaciones.

Si bien felizmente hay fuertes procesos de inclusión en curso, hay también procesos de exclusión que son estructurales. Por ello, potenciar los primeros, por ejemplo, la atención institucionalizada y universal a la salud, y revertir los segundos, como por ejemplo la desigual calidad de la enseñanza básica, están ya, felizmente, en la agenda pública. El proyecto y el concepto se retroalimentan.

Fuente: La República (11/09/2011)

miércoles, 22 de octubre de 2008

LOS SIMBOLOS PATRIOS

RESPETO Y ORGULLO POR LOS SIMBOLOS PATRIOS
Celebrando un año más de nuestra independencia, exalta nuestro patriotismo y orgullo por nuestros símbolos, pero con un sinsabor y entusiasmos disparejos. Unos repensando en el país, en su crecimiento y en el avance que no se percibe con la misma intensidad en la población, otros festejando la vorágine económica reflejada en el incremento de sus caudales. No hay un sentimiento ni festejo unísono.
La patética escena que hemos podido apreciar, por el “dizque” maltrato a la bandera nacional, refleja el desequilibrado sentimiento patriótico en nuestros ciudadanos y dirigentes. La cucufateria y el escandalete priman y no la razón ni las causas misma del problema. Sin justificar la actitud de la vedet y cantante, tenemos que entender los diversos estilos de manifestar el cariño a los símbolos, sin imponer una forma de respeto que solo a unos les parece adecuado.
Es innegable que todos tenemos el deber de respetar, honrar y defender a nuestros símbolos; pero antes reconocerlo e identificarnos con su historia, ya que ensalzará nuestro espíritu. No es una afrenta manifestar, que en nuestro país falta aun reconstruir el verdadero valor de nuestra simbología, por lo que es natural comprender que no podemos pedir igual sentimiento a quienes ignoran su significado, desconocen la historia o considerar igual trato a lo que no nos sentimos identificados con ello.
No hay reglas definidas para calificar el respeto a nuestros símbolos, más aun cuando la historia nos muestra la contrariedad del significado. Por elemental conocimiento de nuestra historia, advertimos nuestro grandioso y milenario pasado, construido en el fragor de la lucha de nuestros héroes y en razón a ello, subvierte nuestro espíritu y colma de coraje, el continuar escuchando y cantando las notas falsificadas del himno nacional. Las letras oficiales no se ciñen a la verdad histórica del Perú; como tampoco, aceptaremos ser gobernados por la seuda constitución, símbolo del fraude y la corrupción. Somos consientes que estas cosas están mal, pero nadie tiene el coraje de hacer un alto a estos hechos de ignominia.
Para respetar y honrar a nuestros símbolos, debemos conocerla, identificarnos y sentirnos orgullosos. La fuente inspiradora representa la constitución; pero una constitución legitima, que encause bienestar y justicia para todos. ¡Eso es nuestro gran problema!. La “constitución” de 1993, ¿garantiza el crecimiento y la redistribución equitativa, la defensa irrestricta de los derechos humanos, la transparencia y lucha frontal contra la corrupción, el equilibrio de poderes y la adecuada representatividad, privilegia la identidad y respecto a nuestros recursos, etc.?. Evidentemente no. No era el ideal de sus mentores, como tampoco, es un referente para construir la cultura cívica en nuestros jóvenes.
La constitución es la suprema ley de nuestra patria. Es como el árbol frondoso en el que bajo su sombra los ciudadanos, vamos a vivir y soñar tranquilos. Representa la visión de país y la misión que los mandantes y mandados debemos cumplir. Es el instrumento para planificar nuestro desarrollo, reconociendo nuestra historia y revalorando sus recursos. Es el paradigma de la legalidad y de la justicia, la enseña de ciudadanía, al que debemos prodigarle nuestro más acendrado cariño.
Claro que, en la celebración de estas fiestas patrias hay sentimientos encontrados. La indecisión de enmendar estos hechos dificulta nuestro desarrollo, que si bien no es prioridad en la población, mancilla nuestro patriotismo. Añoramos un país superior para todos, con justicia social y redistribución, pero ello jamás será posible, mientras mantengamos vigente el documento de 1993, que privilegia el patrioterismo postizo y es el mensaje de los malhechores que lo diseñaron.
Isaac Laurencio Boza
E-mail:
islwboza@hotmail.com
Blog: http://ilaurencioboza.blogspot.com

lunes, 30 de junio de 2008

RESTAURAR LA VIGENCIA DE LA CONSTITUCIÓN DE 1979


EN LA MISMA LÍNEA:

RESTAURAR LA VIGENCIA DE LA CONSTITUCIÓN DE 1979

Han transcurrido 15 años de destruida la democracia, cuando un nefasto 5 de abril de 1992 el gobierno de entonces, irrumpió la institucionalidad jurídica del país. Era el inicio de un gobierno cleptocrático, dirigido por el triunvirato Fujimori-Montesinos-Hermosa Ríos, cuyo fin no era como dicen, la derrota a la subversión y el desarrollo del país, sino el asalto al Estado para rematarlo a sus “amigos”, el maltrato a la población y la tenaz persecución de sus dirigentes. El tiempo confirmó que la brega democrática no fue en vano y hoy vemos al dictador caído y sin venganza esperamos un debido juzgamiento. Retomemos la línea democrática, reinvidicada ya en sus derechos a la mayoría de los afectados por la dictadura fujimontecinista, nos queda aun concretizar el mayor deber, que es restaurar la vigencia de la Constitución de 1979.
I
El entrampe surgió desde el inicio de la dictadura, sus agoreros no sabían como deshacerse de la Constitución de 1979 y su artículo 307°. Era imposible alcanzar sus perversos planes manteniendo en vigencia dicha Carta. Maquinaron su Congreso Constituyente Democrático (CCD) para emitir una “nueva constitución” y brindarle seudo legalidad a la dictadura. Como era previsible todo el proceso electoral de elección de los cecedistas y el referéndum de aprobación de la constitución fue manipulado desde las oficinas del SIN (Servicio de Inteligencia Nacional). En el referéndum, los ciudadanos que supuestamente votaron por el “SI” (aprobando la “constitución”) fueron 3’895,763 electores, equivalente al 47% de los sufragantes y solo al 33.8% del universo electoral. Esto demuestra que el “SI” jamás alcanzo el 50% de respaldo de la población y el JNE (Jurado Nacional de Elecciones) nunca legitimo el triunfo del “SI”.
La oposición logro abrirse espacios para confrontar con la dictadura. Desde la sociedad civil, los militares institucionalistas y los partidos políticos confrontaron, tanto en la calle como en las urnas la vuelta a la democracia y al régimen constitucional. El gobierno de transición dirigido por el Dr. Valentín Paniagua, conformó una Comisión de Estudio de las Bases de la Reforma Constitucional, quienes concordaron que el texto base para formular las reformas sería la Constitución de 1979. El gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006), sin una propuesta clara y un compromiso real con la democracia, rehuyó el tema y traslado al congreso su discusión. En el parlamento, se encontraban 3 iniciativas legislativas, solicitando el restablecimiento de la carta de 1979. El partido oficialista con algunos infiltrados en sus filas, claudicó su misión histórica, empeñándose solo a reformar la “constitución” del dictador.
Emitieron la Ley 27600, atribuyéndose facultades constituyentes con la reforma integral de la “constitución” y suprimen la firma de Fujimori, consiguiendo con este acto su despromulgación. El Foro Democrático, desde la sociedad civil presenta la iniciativa legislativa: “Por el restablecimiento de la vigencia de la Constitución Política de 1979”. El colegio de abogados del Cuzco, recurre al Tribunal Constitucional y plantea la demanda de inconstitucionalidad de la Ley 27600, y otros abogan por una asamblea constituyente. Ante el repudio de la población, los congresistas deciden suspender el debate de reforma de la constitución, que huérfanos de apoyo popular lo estaban llevando a cabo. El doctor Alberto Borea Odría y mas de 5,000 ciudadanos, plantean la acción de inconstitucionalidad de la “constitución” de 1993, pero el Tribunal Constitucional en una sentencia timorata, declaran improcedente el pedido. En las elecciones del 2006 las dos agrupaciones que disputaron la presidencia, plantearon eliminar la “constitución” fujimontecinista de 1993, uno a través de una asamblea constituyente y el otro restableciendo la vigencia de la constitución de 1979. Han transcurrido más de un año de su gestión y aun no deciden cumplir su promesa y devolverle dignidad a la patria.
II
La constitución como suprema ley de la nación, debe significar un mayor interés de la población y de nuestras autoridades una decisión firme para acabar con la estructura legal heredado de la dictadura. No podemos aceptar vivir bajo la sombra de la autocrática, mas aun conociendo y repudiando la inmundicia de su gobierno y que fue justamente la “constitución” de 1993 lo que permitió y convalido sus atrocidades. La democracia es radical y no hay cabida para indecisiones, debemos recuperar la dignidad y dejar un mensaje positivo para las nuevas generaciones.
Es el tercer gobierno democrático que estamos viviendo y aun seguimos discutiendo sobre la problemática constitucional. Los más reputados constitucionalistas concuerdan y expusieron varias alternativas para despercudirnos de la constitución fujimontecinista. No es posible continuar perdiendo el tiempo y desalentando a los demócratas por la indecisión de nuestros políticos, estamos a tiempo de rectificar y construir la democracia con bases sólidas. En el tiempo transcurrido se debatieron diversas alternativas, como el de la convocatoria a una Asamblea Constituyente y el retorno a la Constitución de 1979. La asamblea constituyente, no es conveniente por la inestabilidad que generaría en el país y que aun no estamos viviendo un momento constituyente. El país necesita recuperar el tiempo perdido y no es conveniente malgastar recursos humanos y económicos en una aventura del que no estamos seguros nazca algo superior para nuestra patria. 
Restaurar la Constitución de 1979, es la reivindicación legítima a la lucha del pueblo y sobre todo revalorar el mensaje imperecedero de sus fundadores. Se afirmó hasta la saciedad que era la constitución con mayor legitimidad de nuestra historia y la mejor elaborada, que incluso sirvió como modelo en la formulación de otras constituciones del orbe. Además, para darle mayor estabilidad a nuestra patria no debemos caer en el juego perverso que retrazo nuestra historia, de cambiar constituciones al capricho de cada gobernante de turno. Cambiemos de actitud y forjemos una ciudadanía responsable que respete a las instituciones y las reglas de la democracia.
III
No nos desalientan ni mellan nuestra fe de ver en nuestra patria, al fin libre del engranaje legal de la dictadura. Sigue latente nuestra esperanza de construir y consolidar nuestra democracia sobre bases firmes y no simples remedos o maquillajes, que como el sepulcro estará pintadito por fuera pero por dentro seguirá la inmundicia y podredumbre que representa la constitución del sátrapa. Si buscamos una transformación real y digna, cambiemos la constitución del fraude, la manipulación y de la fuerza.
Nuestro deber imperativo, esta plasmado en el pétreo artículo 307° de la Constitución de 1979, donde señala: “Esta Constitución no pierde su vigencia ni deja de observarse por acto de fuerza o cuando fuere derogado por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone. En esta eventualidad todo ciudadano investido o no de autoridad tiene el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia (…)”. Categórico mandato que inspiró nuestra lucha y ahora en democracia, todo demócrata le debe su cabal cumplimiento. Acatemos las recomendación de la Comisión de Estudio de las Bases de la Reforma Constitucional, ratificado también como una de las alternativas viables por el Tribunal Constitucional y respaldados por especialistas de la materia, que en general señalan: “Que el Congreso de la República (…) declare la nulidad de la Constitución de 1993, aprobado por un Congreso Constituyente Democrático producto de un golpe de Estado y subordinado a un gobierno autoritario y corrupto; y la puesta en vigencia de la Carta de 1979”. La otra alternativa, considerada también por la susodicha comisión y respaldada por destacados constitucionalistas y movimientos políticos, es consultar al pueblo si prefieren el retorno a la Constitución de 1979 o la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que formule una nueva constitución.
La vía se puede concertar pero ya no podemos seguir con la constitución que no reconocemos y no nos representa. Retomemos la línea democrática y no dejemos pasar otra oportunidad más. Solucionemos la problemática constitucional aun latente, restaurando la Constitución de 1979 como primera opción. Evitemos mayores conflictos, nuestros gobernantes cumplan su promesa y respeten la voluntad del pueblo que en las últimas elecciones generales, mas de un 54.9% apoyo el cambio de la constitución. Recuperemos la legalidad y la justicia, votando al tacho de basura el documento de 1993, de lo contrario la historia nos juzgara y quedara en tela de juicio nuestras convicciones democráticas.

Isaac Laurencio Boza 
Blog: http://ilaurencioboza.blogspot.com

martes, 24 de junio de 2008

LA EDUCACION FRACCIONADA

LA EDUCACION FRACCIONADA
La educación, la tradición, la ignorancia, la propaganda, etc., reducen a una mera ilusión la supuesta libertad consciente del votante.
M. Seoane

Incursionando en la problemática educativa, encontramos una preocupante desarticulación y fraccionado interés de los entes responsables de su conducción, como de la sociedad en general. Aun carecemos de una conciencia plena, en considerar a la educación como base en la construcción de una autentica democracia y el pilar fundamental para que la sociedad afiance su progreso y desarrollo. Porque es de ahí, donde van surgir profesionales competentes, dirigentes comprometidos y futuros gobernantes que llevaran a mejor destino a nuestros pueblos.
En consecuencia, requerimos reconstruir el fraccionado interés, respondiendo las interrogantes, ¿El Estado esta cumpliendo el rol primigenio que le corresponde? ¿Los responsables de las instituciones involucradas en su conducción son conscientes su misión? ¿Los gobiernos intermedios muestran interés real en su mejoramiento? ¿Los medios de comunicación son consientes de su contribución en la despauperización? ¿La sociedad civil somos consientes de la anárquica situación y en que contribuimos a su solución?.
Nadie puede negar que la educación descendido en calidad y el magisterio en refugio de interesados en un empleo rápido y seguro. No era la vocación que los llamaba engrosar las filas de la carrera magisterial, sino el “último recurso” en sus aspiraciones y, sumado a los privilegios que gozaban e iban incrementándose. Se impulsó la universalización de la enseñanza, principalmente la primaria, pero perdimos en calidad profesional del docente, al no existir un criterio sano y razones técnicas para la selección y nombramiento. Corresponde enmendar los errores, acabando con los obstáculos y privilegios que retrasan el desarrollo. No puede ser posible, que la enseñanza sea complementaria en las actividades del docente, utilizándolo solo como relleno en sus horas libres, perjudicando a los jóvenes en su proceso de aprendizaje, además de su perdida de tiempo y economía.
Aparece el inusitado interés en la educación, solo en determinadas épocas del año, cuando deciden efectuar cambios al disconforme sistema. Saltan los grupos retrógrados que ven afectados sus privilegios y, pretenden que la educación siga como está, olvidándose el derecho de las mayorías y principalmente los jóvenes a recibir una educación de calidad. Su visión oblicua de la realidad no les advierte los cambios dinámicos que la sociedad a traviesa y vivimos la era de la globalización, en la sociedad del conocimiento y la competencia, donde es primordial desarrollar capacidades. En vez de ser actor social del cambio, guía de la juventud y hacedor de profesionales competentes y probos, cumplen la función turbadora de resistencia al cambio.
Revaluando sus componentes, concluimos que no es solo cuestión de sueldos y de mayor presupuesto para que la educación mejore, sino recuperar el interés y su importancia que hemos dejado de lado. Acaso no es verdad, que a los alumnos de antaño se les impartía una mejor educación y los maestros eran más respetados y respetables. No eran muchos y había en contados lugares, casi solo en capitales de distritos, pero nuestra sociedad era superior en respeto y práctica de valores. No existía la corrupción que hoy lacera nuestra sociedad y que es una consecuencia de nuestra mala formación. No era pues, el dinero que guiaba su accionar a los maestros de antaño, sino su noble vocación y el compromiso con la sociedad, sin problematizarse por infraestructura, capacitación ni materiales de enseñanza.
Somos consientes del déficit educativo y, que todo no solo es responsabilidad de un grupo o institución, hay niveles de responsabilidad. Asumamos nuestro compromiso, trabajando denodadamente desde la función o cargo que nos corresponde, articulando esfuerzos con la mayor concordia y decisión. Dejemos de mirar de reojo el problema, concentrémonos y afrontemos la atroz realidad con la necesaria y efectiva intervención de la autoridad local. Ya no seremos mas, presa fácil de ideologías desfasadas “ni conejillo de indias” de mercaderes de la política que encuentran en la democracia un instrumento para saciar sus ambiciones económicas.
Es necesario considerar también, que una de las consecuencias de nuestra malograda educación, es la migración y el centralismo; los padres de familia velando por la superación y mejor educación de sus hijos y la perdida de confianza en su profesor(a) de su localidad, los envían lejos de sus centros poblados, creyendo que la educación es mejor en las ciudades. Pero esto, no solo pasa en la mentalidad de nuestros pobladores, sino también de los maestros, que saben bien como es la enseñanza que ellos imparten, despachan primero a sus hijos, no solo a la capital sino que son el principal abastecedor de alumnos de los colegios particulares. En esta grisácea situación, los que más pierden son los niños y jóvenes por la desintegración familiar que ocasiona.
Revestir esta caótica realidad es tarea de todos. No dejar que la enseñanza se convierta en instrumento de lucro para sus promotores, tampoco aceptar la monserga de cualquier acto de mejoramiento o cambio es privatizar. Lo que corresponde es articular esfuerzos, para disminuir las diferencias entre colegios estatales y particulares, de las zonas rurales y urbanas. Logrando con ello, acabar con la exclusión y aumentar la eficiencia en todos los niveles desde el inicial hasta el universitario.
La población en general, principalmente los pobres son los que sustentan con gran sacrificio el funcionamiento del Estado, les corresponde a sus empleados o servidores públicos mayor consideración. La educación debe ser un estandarte, tanto del gobierno nacional, regional y local. Es imprescindible actuar hoy, mañana será tarde y como dice las letras de una hermosa canción, cuál va ser el porvenir de las generaciones venideras, si de herencia lo dejamos la ignorancia y la pobreza. Es hora de actuar.
Isaac Laurencio Boza
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